El gesto antes del ruido
19 de agosto Día Mundial de la Fotografía
Hoy, 19 de agosto, celebramos el Día Mundial de la Fotografía. La fecha no es casual: fue un 19 de agosto de 1839 cuando Louis Daguerre presentó oficialmente su invento, el daguerrotipo, ante la Academia de Ciencias de Francia. Ese mismo día, el estado francés compró la patente y la liberó «como un regalo al mundo», abriendo las puertas al desarrollo de esta disciplina. Muchos años después, el fotógrafo australiano Korske Ara impulsó la iniciativa de establecer esta fecha como una celebración global, conectando a fotógrafos de todo el planeta.
Hoy, por tanto, las redes y los medios se llenarán de grandes frases y conmemoraciones sobre lo que representa. Se hablará de la diferencia entre ver y mirar, de la necesidad de reflexionar antes de disparar, de la búsqueda de un estilo propio o de la marea inconmensurable de imágenes que generamos cada segundo. Vivimos en una época en la que la fotografía parece cubrirlo todo, pero donde a menudo el concepto mismo se diluye entre algoritmos, ráfagas infinitas y pantallas de usar y tirar.

Pero cuando desnudamos toda esta teoría, la historia y el ruido digital... ¿qué queda realmente?
Queda una mecánica precisa y una decisión íntima.
Puedes tener la teoría más sólida, la composición más estudiada o el equipo más sofisticado en las manos, pero la esencia de este oficio se reduce a un único fragmento de segundo: el momento exacto en el que tu dedo decide presionar el botón del obturador.
Presionar ese botón es un acto de selección radical. Es decirle al tiempo que se detenga, separar un trocito de realidad del caos del mundo y asumir que lo que queda dentro del encuadre tiene una razón de ser. En ese pequeño clic está todo lo que eres: tu mirada, tu paciencia, tus aciertos y también tus dudas.
Ante la inmediatez que lo consume todo, tal vez el mejor homenaje que le podemos hacer hoy a la fotografía no sea acumular más archivos, sino volver a respetar el moment de este gesto. Saber cuándo mirar, cuándo esperar y, sobre todo, cuándo decidirnos a apretar el disparador.


Comentarios