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El botón "fantasma" de tu cámara: Cómo funciona la profundidad de campo (y por qué muchos consejos de Internet fallan)

  • QUIM DASQUENS
  • hace 3 días
  • 5 min de lectura

Si miras bien todos los botones del cuerpo de tu cámara réflex (y de muchas mirrorless), justo al lado de la montura del objetivo, verás un botón pequeño, a menudo sin ningún nombre escrito. Si eres como el 90% de los mortales, lo pulsaste el primer día que tuviste la cámara y pensaste: "Se ha roto. La pantalla o el visor se han oscurecido". Y no lo has vuelto a tocar nunca más.

Este es el famoso botón de previsualización de la profundidad de campo. Un auténtico botón "fantasma" que muchos manuales ni explican, que muchas cámaras modernas directamente han eliminado, y que esconde uno de los secretos mejor guardados sobre cómo funciona realmente tu óptica.

Aquí te explicaré para qué sirve este botón, qué es exactamente la profundidad de campo (PdC) y por qué lo que lees en Internet sobre "cerrar el diafragma" te está dando resultados peores de los que podrías alcanzar.


Botón de profundidad de campo de una de mis cámaras
Botón de profundidad de campo de una de mis cámaras

El gran detalle: Tu cámara te está engañando (a medias)

Para entender el botón, primero tienes que entender cómo mira tu cámara. Imagina que tienes un objetivo muy luminoso, un f/2.8, pero quieres hacer una foto de paisaje a f/11 o más cerrado porque te han dicho o has leído que es lo que hay que hacer para que todo salga enfocado.

Cuando miras por el visor o por la pantalla antes de presionar el disparador, la cámara NO está mostrando la imagen generalmente con el diafragma que has escogido, pongamos por caso un f/11. Está trabajando con el diafragma más abierto que tenga el objetivo que has montado.

¿Por qué? Porque necesita la máxima cantidad de luz posible para poder enfocar con rapidez y para que tú veas bien. El diafragma se mantiene abierto al máximo y solo se cierra al diafragma escogido (recuerda, para este ejemplo el f/11) durante el tiempo de exposición que has elegido.

Y aquí radica el problema de los consejos muy generales: lo que tú ves antes de disparar no es la realidad de tu foto.

¿Qué hace el botón fantasma? Obliga al diafragma a cerrarse a la apertura que tú has elegido (f/11) antes de obturar. Por eso lo ves todo más oscuro (entra menos luz), a veces casi negro, pero a cambio, si dejas que el ojo se acostumbre, podrás ver exactamente qué parte de la foto quedará enfocada y cuál no.


La verdad de la calle: La profundidad de campo no es solo el diafragma

Muchos tutoriales te dirán en una simplificación:

  • ¿Quieres el fondo desenfocado? Abre el diafragma (f/2.8).

  • ¿Quieres todo enfocado? Cierra el diafragma (f/11 en el ejemplo).

A la práctica, esta norma se queda muy corta. La profundidad de campo —es decir, la zona de la foto que sale nítida— es un juego de cuatro cartas, no de una sola:

  1. El diafragma (la apertura): Sí, influye, ya lo hemos visto. Números f/ pequeños (diafragma más abierto), menos zona enfocada; números f/ grandes (diafragma más cerrado), más zona enfocada.

  2. La distancia al sujeto (La clave en la que poco se piensa): Cuanto más cerca estés de lo que fotografías, más pequeña es la profundidad de campo. Si haces un primer plano de un detalle muy cercano, la zona nítida será pequeña aunque cierres el diafragma al máximo. En cambio, si tu sujeto es una montaña en el horizonte, a f/5.6 lo tendrás casi todo enfocado.

  3. La distancia focal y la fabricación del objetivo: Un gran angular (un 16mm o un 24mm) tiene, por pura física, una profundidad de campo muy grande. Un teleobjetivo (un 200mm, por ejemplo) la reduce drásticamente.

    • El detalle también a recordar: Cuidado aquí con la construcción de tu objetivo. Hay objetivos que abren mucho (un f/1.4), pero que por diseño de fabricación cierran como máximo a un f/5.6 o f/8. Esto es un auténtico handicap sobre el terreno si necesitas estirar la profundidad de campo de forma tradicional o utilizar el "punto dulce" (ya hablaremos de ello en otra entrada).

  4. El tamaño del sensor (El gran olvidado): La profundidad de campo también varía según el tamaño del sensor de tu cámara. Con exactamente el mismo objetivo, distancia y diafragma, una cámara Full Frame ofrecerá una profundidad de campo mucho más pequeña (más fondo desenfocado) que una cámara con sensor recortado (APS-C o Micro 4/3). Lo que a f/11 queda nítid en un sensor pequeño, puede exigir más técnica en uno de formato completo.4


A la izquierda f/7.1 a 600mm; la central a f/3.2 a 200mm; y la de la derecha f/2.8 a 100mm
A la izquierda f/7.1 a 600mm; la central a f/3.2 a 200mm; y la de la derecha f/2.8 a 100mm

Consejo práctico: No te obsesiones solo con el número f/. Si buscas un fondo muy limpio y que aísle al sujeto, a veces es más efectivo dar un paso atrás, montar un objetivo más largo (tele) y acercarte al sujeto, que no depender solo de tener una apertura muy grande (luminosa).

¿Por qué las cámaras modernas han eliminado este botón?

Si tienes una cámara mirrorless (sin espejo) de última generación, es muy probable que busques este botón y no esté. ¿Significa que a las cámaras nuevas no les hace falta? Al contrario.

A las antiguas réflex, el visor era óptico, veías directamente lo que pasaba a través del objetivo. Si cerrabas el diafragma con el botón, la imagen se oscurecía tanto que a veces no se veía nada. Era un sistema poco cómodo pero, una vez te acostumbrabas, muy práctico.

Las mirrorless actuales trabajan con visores electrónicos (pantallas). El visor o la pantalla ya te muestran generalmente el desenfoque de tu foto en tiempo real, pero el procesador de la cámara aumenta la luz digitalmente para que no lo veas oscuro. El botón físico ha perdido el sentido porque la tecnología ya hace ese trabajo de fondo.


Esta fotografía está hecha con un f/5.5 a 24mm. Beta Georgis (Iglesia de San Jorge en amhárico)
Esta fotografía está hecha con un f/5.5 a 24mm. Beta Georgis (Iglesia de San Jorge en amhárico)

La trampa del f/22: Cuando cerrar demasiado te destroza la nitidez

Para terminar, una advertencia para evitar uno de los errores más comunes en fotografía de paisaje. Ante una escena donde lo quieren todo nítido, es fácil pensar: "Pongo un f/22 o un f/32 y me aseguro el tiro".

Error.

Si cierras el diafragma al máximo, entrarás en un fenómeno físico llamado difracción. La luz, al forzarla a pasar por un agujero tan pequeño, se deforma y se dispersa. El resultado es una foto que sí, lo tendrá todo técnicamente "dentro de foco", pero será una imagen blanda, sin textura y falta de la nitidez que buscas.


Fotografía hecha con un f/2.8 a 14mm utilizando la hiperfocal. Aurora Boreal captada en Senja, Noruega
Fotografía hecha con un f/2.8 a 14mm utilizando la hiperfocal. Aurora Boreal captada en Senja, Noruega

¿Cómo lo solucionamos sobre el terreno? Buscamos el "punto dulce" del objetivo, que suele estar entre f/5.6 y f/11. Si necesitamos que todo salga nítido desde la punta de las botas hasta el infinito, no destruimos la calidad de la imagen cerrando a fondo; jugamos con la distancia focal, buscamos la distancia hiperfocal (hablaremos de ello otro día, que esto da para un post entero junto con el "punto dulce") o usamos técnicas como el focus stacking.

Haz la foto, usa la pantalla, haz zoom digital al 100% para comprobar los detalles y olvídate de las "fórmulas mágicas" de Internet.

¿Y tú? ¿Sabías para qué servía este botoncito de tu cámara o te pensabas que era mera decoración? ¡Déjame un comentario aquí abajo con el modelo de tu cámara y miramos si todavía te hace falta buscarlo o si tu tecnología ya lo hace por ti!

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